El perchero es útil para colgar ropa en la pared. Así, constituye una alternativa al perchero de pie. Instalado en la entrada, en el baño o en otras habitaciones de la casa, este accesorio se presenta en varios modelos para fijar a la pared, autoadhesivos, de ventosa o para colgar.
Los percheros se distinguen por su modo de fijación:
- los modelos para fijar se atornillan a la pared o a una puerta y son apreciados por su robustez;
- los modelos autoadhesivos se fijan sin perforar sobre una superficie lisa, pero no se pueden mover;
- los modelos de ventosa se fijan sobre superficies lisas como vidrios o azulejos y pueden moverse según las necesidades;
- los modelos para colgar se cuelgan en la parte superior de una puerta, pero no impiden su apertura o cierre.
Los accesorios disponibles se distinguen por su material de fabricación:
- el plástico es apreciado por su resistencia a la humedad y su precio asequible;
- el acero inoxidable seduce por su elegancia y su robustez;
- el aluminio es preferido por su modernidad, ligereza y resistencia al óxido;
- el bambú aporta un toque exótico a la decoración;
- la madera es un material noble.
Diversos criterios son importantes a la hora de elegir los percheros:
- la posibilidad de fijarlos a la pared;
- el número de cabeceras que depende del número de usuarios y de la ubicación del accesorio en la casa;
- el estilo que debe estar en armonía con la decoración de la habitación.
Así, la instalación de un perchero optimiza el orden en la casa, evitando dejar la ropa sobre la cama o el sofá. Este accesorio puede utilizarse temporalmente mientras se instala una solución definitiva como un mueble perchero o una estantería para toallas.