La parrilla de barbacoa está diseñada para preparar carnes a la parrilla, platos guisados o patatas asadas. Los distintos modelos, disponibles en acero inoxidable, hierro fundido, hierro fundido esmaltado, acero esmaltado o acero cromado, pueden utilizarse tanto para barbacoas móviles como de construcción sólida.
Existen dos tipos de parrillas, según su uso:
- Los modelos clásicos se utilizan para cocinar brochetas o piezas de carne. Incluyen un asa para manejarlas con facilidad. Algunas versiones integradas incluyen una manivela.
- Los modelos especiales están diseñados para alimentos específicos. Algunos (en forma de pescado) están especialmente diseñados para cocinar este alimento y otros están recomendados para preparar salchichas, hamburguesas o carnes. Se presentan en forma de doble parrilla unida por una bisagra y equipada con un mango que permite girar fácilmente los alimentos para cocinarlos por ambos lados.
Las rejillas de hierro fundido presentan ciertas características especiales:
- son grandes (relativamente pesadas), pero duran más con un el mantenimiento adecuado;
- requieren un tiempo de calentamiento de unos 15 minutos;
- ofrecen una temperatura homogénea en toda la superficie;
- los modelos sin esmaltar deben lubricarse regularmente para evitar la oxidación;
- los modelos esmaltados no se oxidan.
Las rejillas de acero son una alternativa.
- Los modelos de acero cromado son los más comunes. Suelen ser los más populares por su precio asequible.
- Las versiones de acero esmaltado están protegidas contra la corrosión. Sin embargo, la capa protectora de la gama básica puede estropearse con el tiempo.
- Los modelos de acero inoxidable son más populares por su estética. Al ser ligeros, son más fáciles de manejar. Además, se calientan rápidamente y son fáciles de limpiar con un desengrasante y jabón negro.
Hay que tener en cuenta otros criterios a la hora de elegir este accesorio.
- Su forma debe adaptarse a la de la barbacoa. Existen modelos redondos, cuadrados y rectangulares.
- Sus dimensiones también deben adaptarse al ancho o diámetro de la barbacoa. Aunque hay tamaños estándar disponibles, es posible que necesites un modelo específico. Evita posibles errores optando por un modelo de la misma marca que la barbacoa.
Por último, hay que tener en cuenta varios criterios a la hora de elegir una parrilla, como su forma y dimensiones, su función, su mantenimiento y su durabilidad.