Una valla de jardín es un complemento práctico que, gracias a su forma, también se convierte en un elemento decorativo. Su estilo rústico aporta encanto y elegancia, realzando la belleza de las flores. Además, puede utilizarse para delimitar caminos, separar parterres y proteger las plantas de los animales. Fabricada en hierro fundido resistente, la valla es duradera y resistente a la intemperie y a la radiación UV. Sus extremos puntiagudos facilitan su clavado en el suelo sin necesidad de herramientas especiales. El conjunto incluye dos piezas que se unen fácilmente. Este producto es de la prestigiosa marca Esschert Design.
Un borde de jardín define un césped, un parterre, un macizo de flores o cualquier espacio del jardín o del huerto. Los delimitadores de jardín pueden ser de piedra, madera, PVC o metal y podrás escoger entre diferentes formas y acabados. Este elemento es esencial para decorar un jardín, sea del tamaño que sea.