Como su nombre indica, una manta para caballos se utiliza para proteger al animal del frío. Útiles tanto para exteriores como interiores, los modelos existentes se diferencian según su tamaño, resistencia y gramaje.
La elección de una manta para caballos depende principalmente del entorno en el que se vaya a usar.
- Los modelos destinados a uso en interiores no son impermeables. Le dan calor al caballo cuando está en su box o en un establo. Algunas versiones están equipadas con correas elásticas para los muslos, que le permiten al caballo tumbarse fácilmente;
- las mantas destinadas al uso en exteriores se caracterizan por su impermeabilidad, tanto en el tejido como en las costuras. Su diseño está optimizado para limitar la infiltración de agua, especialmente en la cola y los flancos. Se utilizan cuando el caballo sale al paddock. Los refuerzos en los hombros y los tirantes elásticos de los muslos optimizan el confort del animal mientras se mueve.
Los accesorios disponibles se diferencian por el gramaje de su tejido, del que depende el aporte de calor. Existen algunos parámetros que deben considerarse a la hora de su elección:
- El clima de la región;
- el pelaje del animal (si esquilado o no);
- el gramaje indicado en cada producto.
En cualquier caso, el criador debe disponer de una manta gruesa para abrigar al animal a principios y finales del invierno, y un modelo aún más grueso para las épocas de mayor frío.
La resistencia de la manta también debe tenerse en cuenta a la hora de elegir este accesorio. La resistencia:
- Se mide en «Denier»;
- depende de la calidad del tejido;
- la resistencia media suele ser de 600 Denier;
- las mantas más resistentes son de 1.600 Denier.
El tamaño de la manta depende de la altura de la cruz del caballo:
- 85 cm para un poni de 85 cm a 100 cm;
- 95 cm para un poni de 100 cm a 110 cm;
- 105 cm para un poni de 110 cm a 120 cm;
- 115 cm para un poni de 120 cm a 140 cm;
- 125 cm para un poni de 140 cm a 145 cm;
- 135 cm para un caballo de 145 cm a 160 cm;
- 145 cm para un caballo de 160 cm a 170 cm;
- 155 cm para un caballo de 170 cm a 180 cm;
- 165 cm para un caballo de más de 180 cm.
Así, la elección de una manta para caballos depende de su uso (en el interior o exterior), el comportamiento del caballo (tendencia a romper el accesorio), el clima, el pelaje del animal y su talla de cruz.