No siempre es fácil elegir una funda para tu vehículo. Podemos encontrar este accesorio protector hecho de tejido, de PVC, de fibras reforzadas o de plástico. Generalmente no requiere ningún mantenimiento particular y puede tener una vida útil notable.
Una funda para vehículos se utiliza, en particular, para:
- Cubrirlo durante las estancias al aire libre;
- protegerlo de la intemperie (lluvia, nieve, etc.) y de la luz solar;
- preservar el brillo y alagar la vida de la pintura;
- evitar la suciedad y el polvo;
- limitar la entrada de polvo a través de las diferentes aberturas de la carrocería.
Existen diferentes tipos de fundas para coches según:
- Sus dimensiones, que se elegirán en función de las del vehículo;
- su grosor;
- el material con el qué esté fabricada;
- su peso, es decir, el peso del material utilizado;
- el uso previsto por el fabricante (en interiores, exteriores o ambos);
- su nivel de impermeabilidad;
- sus ojetes;
- sus diferentes refuerzos;
- su resistencia térmica (temperatura mínima y máxima);
- su reacción al fuego;
- su color.
Debido a su versatilidad, se recomiendan tres materiales para proteger el coche:
- PVC, útil tanto en interiores como en exteriores, con una alta resistencia y una vida útil notable a un precio razonable;
- polietileno (PE), adecuado para su uso en interiores y exteriores, ya que es impermeable;
- polipropileno, muy resistente y duradero. Este material también es adecuado para su uso tanto en interiores como en exteriores.
Al elegir una funda para vehículos, se recomienda:
- Tomar las medidas de la forma más precisa posible, midiendo las dimensiones del coche a nivel de la carrocería;
- evitar las separaciones para limitar la entrada de polvo y la infiltración de humedad;
- decantarse por modelos hechos a medida para una mayor seguridad. Estos modelos son más fáciles de usar y tienen una vida útil más larga debido a la ausencia de arrugas y uniones.
Para encontrar la funda adecuada para tu vehículo, es importante determinar con precisión cuáles son tus necesidades. Además de las dimensiones del coche, también se debe tener en cuenta el uso que se le vaya a dar al producto (si va a estar al aire libre, bajo el sol, solo durante el invierno, etc.) y la vida útil del material elegido.