La farola de jardín es un elemento decorativo funcional y estético que ha sido diseñado para iluminar espacios exteriores. Se puede utilizar para alegrar las pasarelas, para delimitar una terraza o para resaltar un parterre de plantas exóticas o una pequeña fuente.
A grandes rasgos, la farola de jardín es como una lámpara de pie, pero más grande y con más luz. Por eso mismo, no es el objeto ideal para ofrecer una luz suave y crear una atmósfera acogedora. No obstante, la farola de jardín es perfecta para:
- Decorar el borde de un camino;
- delimitar e iluminar una terraza, sobre todo a la hora de tener una cena nocturna en verano o de organizar veladas con amigos en casa;
- destacar algunos elementos presentes en el jardín (parterres exóticos, puntos de agua, paredes de piedra natural, etcétera).
Gracias a los diversos diseños disponibles, la farola de jardín te permite dotar al entorno de una amplia variedad de estilos. Las posibilidades son las siguientes:
- Vintage, para evocar las luminarias del siglo XIX o principios del XX;
- rústico, macizo y sólido, gracias a su combinación de vidrio Pyrex con hierro fundido, metal o aluminio;
- moderno, ligero y duradero, gracias al uso de policarbonato o de materiales compuestos;
- soleado y arbolado, gracias a un diseño ultramoderno que, en ocasiones, llega a ser futurista (caracterizado por líneas refinadas, formas geométricas y un color sobrio).
La mayoría de las veces, la farola de jardín:
- Proporciona un punto de luz directo y fijo, muy útil durante todo el año (tanto en invierno como en verano);
- está equipada con una bombilla halógena o solar y un regulador de intensidad, el cual permite aumentar o reducir el brillo. La iluminación ambiental que se obtiene es agradable, pero rara vez logra competir con el ambiente único que consigue crear una pequeña lámpara de sobremesa.
Antes de elegir un modelo concreto, es importante tener en cuenta sus características y pensar en dónde se va a instalar. De hecho, los modelos relativamente pequeños (faroles de jardín) están completamente cubiertos y parecerán pequeños si se colocan cerca de un árbol grande. Por tanto, lo más recomendable es:
- Elegir una lámpara de pie de gran tamaño si se va a colocar en un jardín grande o en una zona rodeada por árboles;
- optar por un diseño y un tamaño mediano si lo que se intenta es conseguir una sala de estar muy agradable al aire libre;
- instalar lámparas de diseño atípico en el césped o en un área despejada, de tal modo que se deje patente la personalidad que se le quiere dar a la zona;
- combinar las farolas de jardín con el diseño del salón exterior o con los elementos decorativos atípicos que la acompañen.
La elección de una farola de jardín es algo que depende fundamentalmente de los gustos individuales de cada uno y del entorno en el que se colocará. En caso de duda, es mejor apostar por modelos más sobrios y clásicos.