Los impermeabilizantes para suelos y terrazas ayudan a evitar que el agua se filtre a través de los materiales de construcción. Más concretamente, se utilizan para impermeabilizar terrazas y bloquear las subidas capilares. De esta manera, la estructura estará protegido de la humedad, alargando así su vida útil. Además, estas medidas aportarán más bienestar y protegerán la salud de los habitantes de la casa.
Antes de elegir un producto de estanqueidad para suelos y terrazas, es esencial determinar el origen de la humedad presente en la casa. La humedad puede deberse a:
- la infiltración de agua de escorrentía a través de baldosas rotas, grietas o fisuras;
- la porosidad de los materiales de construcción utilizados, que permiten que la humedad se vaya introduciendo en el interior;
- superficies en contacto con el suelo que permiten que el agua suba por presión hidrostática (u osmótica) hasta una altura de 2 m;
- la condensación de agua en el aire en superficies frías como el suelo. Este fenómeno provoca la aparición de ampollas y halos en la pintura, y puede deberse a la presencia de vapor de agua o puentes térmicos en la casa, o bien a un problema de ventilación.
Tanto en una nueva construcción como en los edificios reformados, los efectos de la humedad dentro de la casa pueden mitigarse con:
- un fijador de suelo que refuerza la adherencia de la pintura en este tipo de superficie;
- una capa antideslizante, a menudo impermeable;
- un revestimiento impermeable y microporoso, especialmente recomendado para bodegas y sótanos por su eficacia;
- una pintura anticondensación que reduce la aparición de este fenómeno en un entorno húmedo;
- una pintura antihumedad para aislar las superficies húmedas y que se utiliza (tanto de forma preventiva como solucionadora) antes de aplicar los acabados;
- un endurecedor de yeso para mejorar la adherencia del material antes de que se le aplique la capa final.
Si la humedad afecta a un suelo de baldosas de yeso, existen soluciones alternativas como:
- sustitución del revestimiento por baldosas hidrófugas homologadas;
- la aplicación de una barrera de estanqueidad;
- la creación de un campo electromagnético inverso. Sin embargo, esta técnica es bastante costosa y hay que sopesarla con cautela.
La elección de los productos de estanqueidad para suelos y terrazas depende del nivel de humedad a la que los materiales van a estar expuestos, puesto que el grado de impermeabilidad necesario no es el mismo para proteger estas superficies de la lluvia o bien de las subidas capilares. Por lo tanto, para escoger la solución más adecuada es necesario identificar las causas de la infiltración de agua.