Un disyuntor diferencial, también llamado automático, sirve para proteger a los equipos y a los usuarios del riesgo de fuga de corriente eléctrica. Este aparato, que puede ser de tipo A, AC, Hpi, HI o Si, se utiliza para asegurar las instalaciones eléctricas de la casa.
Hay varias razones para instalar un disyuntor diferencial.
- Una sensibilidad (diferencia entre la intensidad de la corriente que entra y sala) de 50 mA es potencialmente peligrosa para los usuarios. Sin embargo, la sensibilidad del disyuntor principal (a nivel de contador) es de 500 mA;
- su instalación permite detectar fácilmente fallos (por ejemplo, un fallo de aislamiento en un aparato eléctrico), ya que en caso de fuga de corriente solo se corta el dispositivo del circuito en cuestión;
- protege los equipos eléctricos de sobretensiones y cortocircuitos;
- combina las funciones de un interruptor diferencial y un disyuntor de circuito derivado.
Existen diferentes tipos de disyuntores diferenciales disponibles.
- los modelos de tipo AC solo se activan en caso de una fuga de corriente alterna. Se instalan en circuitos destinados a alimentar pequeños electrodomésticos y luminarias;
- los modelos de tipo A ofrecen una protección óptima contra las fugas de corriente continua y alterna. Deben instalarse en los circuitos que alimentan grandes electrodomésticos (lavadoras, lavavajillas, etc.) y las placas de cocina;
- los modelos de alta inmunidad (Hpi, HI o Si) están especialmente diseñados para evitar desconexiones involuntarias. Están pensados para circuitos especializados que suministren corriente a aparatos sensibles, como los equipos informáticos o el frigorífico.
Al elegir el equipo que se va a instalar, se deben tener en cuenta varios criterios.
- Su número depende de la superficie de la vivienda. Así, bastan dos diferenciales para un alojamiento de menos de 35 m², tres para una vivienda de menos de 100 m² y cuatro para una vivienda de más de 100 m²;
- sea cual sea la configuración, es necesario instalar al menos un dispositivo de tipo A con una intensidad nominal de 40 A. Los demás pueden ser de tipo AC, pero deben tener la misma intensidad nominal;
- la intensidad nominal debe aumentarse a 63 A si la vivienda cuenta con un calentador con una potencia superior a 8000 W.
- el precio puede influir en la elección. Los modelos AC son los más baratos. Los de tipo A cuestan el doble y las versiones Hpi, HI o Si valen el triple.
Por consiguiente, se recomienda la instalación de un disyuntor diferencial para proteger a los usuarios y al equipo eléctrico de las fugas de corriente. Consulta las normas UNE-EN 60898 y UNE-EN 60947-2 antes de hacer tu elección.