¿Deseas un cubrecolchón? Este colchón muy fino, que complementa tu colchón y refuerza su confort, se elige entre diferentes tecnologías y tamaños según tus necesidades.
¿Para qué sirve un cubrecolchón?
El cubrecolchón, que se coloca directamente sobre tu colchón, tiene muchas ventajas, sobre todo porque puede airearse más fácilmente y, según sus dimensiones, lavarse a máquina.
El cubrecolchón puede cumplir varias funciones:
- Proteger tu colchón de manchas y del desgaste.
- Mejorar la acogida de tu colchón, ya sea añadiéndole suavidad o, por el contrario, firmeza si está un poco envejecido, por ejemplo.
- Compensar la comodidad un poco básica de un colchón de sofá, por ejemplo.
- Unir dos colchones individuales para no sentir la separación entre ellos.
¿Cómo elegir un cubrecolchón?
Numerosas marcas de ropa de cama (Bultex, Dodo, Emma, Hypnia, Tempur...) ofrecen cubrecolchones a elegir entre varias tecnologías según tus deseos y necesidades:
- De espuma: aporta más confort. De alta resiliencia, esta espuma distribuye mejor la presión y ofrece un soporte más firme.
- De espuma viscoelástica: está hecho de una espuma de poliuretano de alta densidad que se deforma ligeramente con el calor del cuerpo para adaptarse a sus formas. Este tipo de cubrecolchón aporta así flexibilidad a tu colchón y alivia los puntos de presión.
- De látex: ya sea natural o sintético, añade elasticidad y garantiza una mejor independencia del sueño. También garantiza una muy buena ventilación.
- De plumón: en realidad es una mezcla de plumas y plumón, añade suavidad y calor.
- De bambú: es a la vez transpirable, antibacteriano e hipoalergénico. También puedes optar por un colchón con solo el tejido (la tela que cubre el colchón) de bambú, combinado, por ejemplo, con un relleno de espuma viscoelástica.
- De algodón: fácil de mantener, también es transpirable.
- Calefactable: se enchufa a la corriente, permitiendo aumentar la temperatura en unos minutos.
- Refrescante: mejora el confort del sueño utilizando gel, que ofrece una sensación de frescura inmediata, o agua a la temperatura deseada mediante un climatizador para una frescura continua.
¿Qué dimensiones de cubrecolchón elegir?
El cubrecolchón debe tener exactamente las mismas dimensiones que el colchón. Elige:
- Para una cama individual: un cubrecolchón de 80 x 190/200 cm o de 90 x 190/200 cm.
- Para una cama Full (1,5 plazas): un cubrecolchón de 120 x 190/200 cm.
- Para una cama de dos personas: un cubrecolchón de 140 x 190/200 cm.
- Para una cama Queen Size: un cubrecolchón de 160 x 200 cm.
- Para una cama King Size: un cubrecolchón de 180 x 200 cm.
- Para una cama King Size XL: un cubrecolchón de 200 x 200 cm.
¿Qué grosor de cubrecolchón elegir?
El grosor del cubrecolchón puede variar de 2 cm a más de 10 cm. Sabiendo que si es demasiado delgado, el cubrecolchón no cumplirá su función en términos de confort y si es demasiado grueso, corre el riesgo de hacer que tu cama sea demasiado suave.