Como su nombre lo indica, un cortasetos es útil para darle una forma más estética a los setos y cercas vegetales. Eléctrico o térmico, con cable o a batería, esta herramienta puede ser telescópica o montada en pértiga para facilitar el mantenimiento de setos altos.
Los cortasetos se distinguen por su motorización y su alimentación.
- Los modelos eléctricos con cable son apreciados por su precio asequible y su ligereza. Tienen una potencia de 400 W a 700 W.
- Los modelos eléctricos con batería seducen por su maniobrabilidad. Pueden estar equipados con una batería de Li-ion de 18 V, 36 V o 56 V en función de su potencia.
- Las versiones térmicas están equipadas con un motor a gasolina de 2 tiempos o 4 tiempos. Su potencia varía de 0,4 CV a 1,4 CV. Estos aparatos son adecuados para un uso profesional.
Algunos parámetros son a considerar en la elección de un escultor de setos.
- La longitud de corte depende de la de la hoja, que oscila entre 40 cm y 75 cm. La elección depende del ancho de los setos a cortar, de la destreza del usuario y de su fuerza física, ya que la longitud de la hoja influye en el peso de la herramienta.
- Las hojas pueden ser de simple acción o de doble acción. También hay versiones de doble filo disponibles. Cabe señalar que la distancia entre los dientes depende del diámetro de las ramas a cortar.
- Para los setos altos, el usuario puede optar por un aparato en pértiga o telescópico.
Algunos consejos son útiles para el mantenimiento de un cortasetos:
- se recomienda una lubricación regular de las hojas para optimizar su funcionamiento;
- las hojas no se deben lavar con agua, pero se pueden limpiar con alcohol de quemar en caso de presencia de savia;
- una verificación del nivel de aceite y del estado de la bujía es necesaria en los modelos térmicos.
Finalmente, la elección de un cortasetos depende de su uso (ocasional o profesional), de la altura de los setos, del diámetro de las ramas a cortar y de las capacidades físicas del usuario.