Los cascos son útiles para proteger a los aficionados al bricolaje, los profesionales de la construcción y aquellos que trabajan en los bosques de posibles impactos en la cabeza. Cascos de obra, gorras antigolpes y cascos forestales forman parte de los equipos de protección individual indispensables para los trabajadores que ejercen profesiones de riesgo.
El casco es útil para protegerse:
- de las caídas de objetos;
- de las proyecciones;
- en caso de caída del usuario;
- de los golpes con objetos duros (como las vigas), cortantes o puntiagudos;
- de los choques eléctricos.
La elección de este accesorio de protección depende de la actividad:
- la gorra antigolpes para los trabajos domésticos o en entornos industriales;
- el modelo de uso corriente para las personas que trabajan en obras;
- los modelos de alto rendimiento si los riesgos de accidentes son elevados;
- las versiones con aislamiento eléctrico para los profesionales de la electricidad;
- los modelos forestales para los trabajos de poda o tala.
Estos accesorios de protección deben cumplir con las normas de calidad y seguridad:
- NF EN 397 o NF EN 397 A1 para el modelo de protección corriente;
- NF EN 14052 para la versión de alto rendimiento;
- NF EN 397 para los modelos que pueden proteger al usuario de una corriente eléctrica de 440 V;
- NF EN 13087 para las versiones capaces de proteger al portador de una corriente eléctrica de 1.000 V a 1.500 V;
- NF EN 1731, NF EN 352-3 y NF EN 397 para los modelos forestales.
El modelo forestal se diferencia de los otros por sus elementos:
- el casco destinado a proteger la cabeza del portador;
- la visera para proteger los ojos;
- las orejeras antirruido para los oídos.
Finalmente, la elección del casco depende de la actividad ejercida. Cabe señalar que los fabricantes pueden añadir opciones como la protección contra proyecciones de metales en fusión, sustancias corrosivas o temperaturas altas y bajas.