El carro de taller puede utilizarse para transportar diferentes herramientas y materiales, tanto pesados como ligeros. Está equipado con ruedas direccionales, al menos una bandeja y, a veces, un respaldo plegable. Colocar las herramientas encima para tenerlas mano te permite ahorrar una cantidad considerable de tiempo.
El carro de taller se compone de los siguientes componentes:
- Una barra transversal que permite al usuario dirigir el carro;
- una o más bandejas para transportar las cargas;
- cuatro ruedas, dos de las cuales son direccionales, lo que facilita el desplazamiento de un lugar a otro.
Hay tres tipos de carros de taller:
- El carro de taller clásico, con una o dos bandejas;
- el modelo con más de dos bandejas;
- el modelo con paredes de malla para mantener las herramientas ordenadas.
Para comparar los diferentes modelos, se deben tener en cuenta los siguientes criterios:
- la frecuencia de uso;
- el peso, el formato y el tipo de cargas;
- el tamaño de la habitación, el espacio de paso o el tipo de suelo;
- las distancias que deben recorrerse (aspecto importante en la selección de la calidad de las ruedas).
En cuanto al carro en sí, son recomendables los modelos robustos con una estructura de acero. Este material es particularmente resistente a los golpes. Además, los modelos equipados con una alfombrilla antideslizante permiten mantener las cargas en su sitio. Las ruedas son fijas y/o giratorias. En la parte práctica, los carros de taller plegables son fáciles de guardar y transportar. El número de bandejas también es muy importante, especialmente si el usuario desea mover diferentes herramientas al mismo tiempo.
Por lo tanto, la elección de un carro de taller dependerá del uso y la naturaleza de los objetos que vaya transportar. Generalmente este equipo se parece a un carrito auxiliar, una carretilla elevadora o una transpaleta.