Indispensable para desbrozar un sotobosque o para podar las zarzas, la desbrozadora es una herramienta que permite desmalezar los espacios verdes. Con una cabeza desmontable, se utiliza para aclarar los bordes del jardín y realizar trabajos de acabado. De uso sencillo, esta herramienta de jardinería requiere poco mantenimiento. Si la cabeza de la desbrozadora se desgasta, se reemplaza fácilmente con un modelo universal.
Según su uso y la superficie a trabajar, hay varios tipos de desbrozadoras para elegir:
- la desbrozadora eléctrica;
- la desbrozadora térmica;
- la desbrozadora de mochila;
- la desbrozadora de arrastre;
- la desbrozadora autoportada;
- la cortadora desbrozadora.
La desbrozadora permite cortar las malas hierbas y las plantas inútiles sin dificultad alguna. Para ello, se distinguen dos tipos de cabezales:
- el modelo con hilo de nylon;
- la versión con cuchilla.
El cabezal de desbrozadora con hilo es adecuado para los trabajos de mantenimiento regular en el jardín. El de cuchilla es preferible para cortar las zarzas y los matorrales que han estado en los espacios verdes por algún tiempo. Se trata también de una herramienta de corte resistente. Para facilitar el corte de las zarzas y las malas hierbas, los cabezales se presentan en modelos de:
- dos hilos;
- cuatro hilos;
- ocho hilos.
Para la elección del cabezal, se recomienda optar por un material sólido y fiable. El aluminio es especialmente resistente a los distintos choques. Además, es posible beneficiarse de un sistema de corte eficiente al optar por un aparato de dos cabezales. Esta herramienta dispone de un cabezal con hilo de nylon y otro con cuchilla. Permite eliminar los matorrales y asegurar un trabajo rápido y prolijo.