¡Ha llegado el momento de barnizar tus muebles! Para ello, ManoMano te propone diferentes tipos de barnices: barnices fondo duro, barnices de acabado, endurecedores o incluso lacas líquidas. Si deseas destacar la estética o la protección de tus muebles, tus elecciones no se basarán en el mismo barniz: un barniz de poliuretano, celulósico o incluso precatalizado.
¿No sabes qué elegir ante una gran variedad de barnices? ¡Estamos aquí para ayudarte! En primer lugar, la principal finalidad de un barniz es la protección de la madera.
Dos tipos de barnices te satisfarán: el barniz fondo duro que sirve principalmente para rellenar agujeros o grietas presentes de manera natural en tus muebles de madera; o el barniz de acabado que deja una fina película de barniz en la superficie de tu mueble o puerta, garantizando un resultado liso.
Según tu elección, podrás escoger diferentes tipos de barnices:
1) Un barniz de poliuretano si deseas que tu mueble, una vez barnizado, sea resistente a la abrasión y a los productos ácidos, pero también que resalte la madera de la superficie.
2) Si deseas un barniz que sea a la vez fácil de usar y que se seque muy rápidamente, es mejor elegir el barniz celulósico. Además, es conocido por dar un aspecto liso a la superficie barnizada.
3) En cuanto al barniz precatalizado, se caracteriza por un secado rápido y una resistencia excepcional a los arañazos y a la abrasión. Este último también tiene la ventaja de ser tanto un barniz de fondo como de acabado, es decir, el catalizador está incorporado en los componentes del barniz, de ahí su particularidad.
El resto de las características de tu barniz dependen de tus preferencias: capacidad, resistencia o no a los arañazos o la resistencia a los rayos UV si barnizas un mueble que va a estar expuesto al sol, de manera que no pierda su color.
Nuestro equipo de Revestimiento de paredes y suelos espera haberte iluminado un poco más en tu elección. Sin embargo, si nuestras explicaciones no han sido suficientes, ¡no dudes en contactarnos!