Una amoladora es útil para amolar, cortar, desbastar, decapar, pulir o desbarbar. Recta o angular, eléctrica o neumática, este aparato portátil puede ser utilizado para trabajos de construcción gruesa, de segunda obra o de acabado.
Dos tipos de amoladoras son utilizados por los aficionados al bricolaje y los profesionales:
- los modelos angulares son los más comunes y son utilizados para amolar, pulir o decapar superficies, pero también para cortar tuberías, tornillos o perfiles;
- los modelos rectos, llamados en barra, son utilizados para el corte de materiales en lugares de difícil acceso.
Los aparatos disponibles difieren en sus prestaciones y su sistema de funcionamiento.
- Los modelos eléctricos con cable son los más utilizados por los aficionados al bricolaje y los profesionales debido a su potencia.
- Los modelos eléctricos con batería son adecuados para obras sin electrificar. Son apreciados por su movilidad.
- Los modelos neumáticos funcionan gracias al aire comprimido. Eliminan el riesgo de choque eléctrico en ambientes húmedos.
Los aparatos ofrecidos tienen cada uno sus ventajas.
- Los modelos angulares de 115 mm de diámetro son maniobrables debido a su ligereza. Por lo tanto, son adecuados para trabajos de precisión.
- Los modelos angulares de 125 mm de diámetro pueden ser utilizados en modo amoladora o sierra. Diversos accesorios están disponibles, incluyendo discos abrasivos, platos de lijado, discos de láminas o fieltros.
- Los modelos angulares de 230 mm pueden ser utilizados para cortar hierros de armadura o para quitar las juntas de materiales de obra gruesa como bloques de cemento o ladrillos.
- Los modelos rectos pueden estar equipados con muelas en barra, fresas de carburo de tungsteno, cepillos de alambre o ruedas de láminas. Son muy utilizados por los profesionales de la metalurgia.
Finalmente, la elección de una amoladora depende del trabajo a realizar, las energías disponibles y el entorno de trabajo.