Papel de lija y abrasivo son indispensables en los trabajos, especialmente en los trabajos de carpintería. Sirve principalmente para lijar la madera, el metal e incluso la piedra para poder pintarlos, pegarlos o ensamblarlos. Es posible encontrar varios tipos de papel de lija. Se distinguen en función del papel mismo, pero también de las partículas abrasivas como el sílex, el granate, la esmeril, la alúmina, etc.
Para sus trabajos de renovación o construcción, debe elegir el papel de lija a utilizar. Cada tipo de abrasivo tiene una función particular. Por ejemplo, si debe trabajar sobre madera, opte por el papel de lija con granate. También es ideal para quitar pintura. El papel de corindón es más adecuado para madera dura o pinturas viejas. También existe lo que se llama el papel anti-empastante, perfecto para trabajos en yeso, resina, escayola o barniz. El papel de esmeril, por su parte, está reservado únicamente para el pulido en agua de metal (acero, hierro fundido, cobre…). Según sus necesidades, podrá encontrarlos en el mercado, en diferentes formas y dimensiones: hojas, rollos, discos, cintas, etc. La lana de acero también es muy eficaz para hacer brillar el metal y está disponible en rollos. Entre otros, puede utilizar un abrasivo líquido vendido en botellas, es perfecto para desengrasar una superficie antes de abordar las reparaciones. Para trabajar la madera con más tranquilidad, complete su equipo con una nueva máquina de lijar, un cepillo de mano y una raspa.