Generalmente, en el ámbito de la construcción, los cascos y las viseras de protección son obligatorios en las obras para garantizar la seguridad del trabajador. También pueden ser de gran utilidad para el leñador, el jardinero y todas las personas que corren el riesgo de estar en contacto constante con máquinas que provocan salpicaduras o expulsión de escombros.
¿Eres trabajador de construcción, leñador o jardinero? Necesitas un equipo completo para poder trabajar de manera segura. Después del mono, los guantes y el casco, completa tu equipo con una visera de protección para dedicarte a tu trabajo con total tranquilidad. Existen diferentes estilos de viseras de protección. Si eres carpintero, por ejemplo, o un simple aficionado al bricolaje, la visera transparente protegerá tu rostro y tus ojos de las proyecciones de madera. Muy eficaz también para la protección contra las astillas de madera o las ramas, opta por una visera de malla, el accesorio ideal para el leñador. Para ofrecer el máximo confort, existen modelos equipados con una diadema y una copa. Este tipo de visera se adapta a cualquier cabeza, ya que generalmente está dotada de un sistema de ajuste. Prioriza las diademas de polipropileno acolchadas con una espuma antitranspirante y las viseras de policarbonato para garantizar seguridad y solidez.