Una funda termorretráctil es útil para aislar cables eléctricos, pero también para protegerlos de la abrasión o la humedad. Con un coeficiente de encogimiento de 2:1 a 6:1, este accesorio se ofrece en diferentes grosores y colores.
Una funda termorretráctil es útil por diversas razones:
- proteger los cables eléctricos del mal tiempo y de la corrosión;
- proteger los cables de la abrasión;
- proteger los conectores;
- identificar fácilmente los cables con un código de color;
- agrupar varios cables.
Los modelos disponibles difieren por sus características:
- su color (transparente, rojo, verde, amarillo, gris, etc.);
- su grosor que varía de 0,33 mm (pared flexible y fina) a 4,33 mm (pared gruesa e impermeable);
- su coeficiente de encogimiento (relación entre el diámetro antes del calentamiento y el diámetro después del calentamiento) que varía de 2:1 a 6:1;
- algunos modelos están equipados con paredes adhesivas para un aislamiento óptimo;
- su temperatura de encogimiento (90 °C o 110 °C);
- su empaque (en bobina, en manguito o en tubo).
Las fundas termorretráctiles también difieren por su temperatura de uso:
- -55 °C a 135 °C para los modelos de pared fina (coeficiente de encogimiento de 2:1 o 3:1);
- -40 °C a 120 °C para los modelos de pared media (coeficiente de encogimiento de 4:1);
- -45 °C a 120 °C para los modelos de pared gruesa (coeficiente de encogimiento de 4:1 o 6:1).
Algunos parámetros deben considerarse durante el uso de estas fundas:
- el diámetro después del calentamiento debe ser más pequeño que el del cable a proteger;
- el diámetro antes del calentamiento debe ser suficiente para cubrir el (los) cable (s);
- una longitud mínima de 6,35 cm se requiere para cada conector;
- la funda se encoge un 5% a 7% de su longitud después de haber sido retraída.
Finalmente, la elección de la funda termorretráctil depende de su uso, pero también del entorno de los cables a proteger.