Un perno clásico es una pequeña pieza mecánica de ensamblaje, indispensable en el mecanizado y en el bricolaje de todo tipo. Un perno está constituido por un tornillo largo roscado que está unido a un extremo plano y grueso de forma hexagonal. El perno clásico puede estar dotado de una rosca completa o de una rosca parcial según las especificaciones de las normas ISO 4017.
Los pernos clásicos se proponen en varios tipos según su destino de uso: en una estructura de madera o para la fijación de metales. Las numerosas variantes de pernos clásicos difieren especialmente por su naturaleza, su dimensión y su forma. Los pernos propuestos pueden así ser de acero galvanizado, de acero zincado negro, de latón, de hierro, etc. Gracias a su solidez, pueden crear una intensa fuerza de presión durante el ensamblaje. Para obtener una eficiencia óptima, el uso de pernos con arandela es la mejor opción según los consejos de los especialistas. La presencia de las arandelas asegura una distribución equilibrada de la fuerza ejercida sobre el perno y protege la superficie de contacto. En general, los pernos clásicos permiten obtener ensamblajes impecables en ensamblaje o para la fijación de muebles, estanterías, persianas, etc. Los pernos clásicos parcialmente roscados también garantizan una verdadera satisfacción en su uso. Los pernos se utilizan obligatoriamente con una tuerca de apriete de dimensiones de roscado correspondientes.