Las plantas artificiales se han puesto de moda en la decoración de interiores. Fabricadas con nuevos materiales y cada vez con un aspecto más realista, aportan un toque de frescura. ¿Cómo elegir, colocar y mantener estos adornos?
Aunque han estado asociadas durante mucho tiempo a un mal gusto en la decoración debido a su composición de plástico, las plantas artificiales ahora presentan nuevas texturas y se adaptan a la mayoría de las habitaciones. Ahora se confunden fácilmente con plantas reales gracias a los materiales con las que están fabricadas, como el tejido, el papel, la fibra de vidrio, o el látex. Para elegir la planta perfecta, es necesario determinar de antemano dónde se va a colocar.
- Para decorar el exterior (alféizares, terrazas, etc.) es preferible elegir accesorios de plástico resistentes a la intemperie.
- Las palmeras, los bojes o incluso los cipreses pequeños artificiales son perfectos para decorar una entrada.
- Los modelos con flores de colores, por otro lado, son perfectos para iluminar una sala de estar o un comedor. Si la habitación es espaciosa, son ideales las plantas grandes o colgantes.
- Un bonsái artificial es perfecto para decorar un lavabo. Para adornar un baño espacioso, es aconsejable elegir una planta grande con follaje oscuro.
- Para darle un toque refinado y dulce a una habitación, se recomienda elegir rosas artificiales.
A diferencia de las plantas naturales, las artificiales no tienen raíces que garanticen su estabilidad. Por lo tanto, es esencial afianzarlas para evitar que se caigan. Para hacerlo, debes seguir estos pasos:
- empieza colocando el pie de la planta en una maceta, asegurándote de que esté recta y en posición vertical;
- llena la maceta con arlita;
- cubre la superficie con tierra para macetas o cortezas de madera para darle un aspecto más real.
Otra ventaja de las plantas artificiales es que son muy fáciles de mantener. Sin embargo, requieren una limpieza periódica debido a que se puede acumular el polvo en sus hojas. Se pueden utilizar diferentes accesorios para quitar el polvo de forma fácil y rápida:
- el plumero típico usado para limpiar los muebles;
- un secador de pelo (a baja potencia);
- también se puede usar (con mucho cuidado) una aspiradora.
Cuando el polvo está incrustado, se requiere un mantenimiento adicional. En estos casos solo hay que remojar una esponja en agua jabonosa y pasarla sobre toda la planta, sobre todo en las partes más sucias.
Hoy en día, las plantas artificiales se adaptan a todos los gustos e imitan todo tipo de plantas, incluso las más exóticas. ¿Por qué no les das una oportunidad?