Descubierta de manera accidental en 1942 por Harry Coover, investigador de la compañía Kodak, la cola cianoacrilato, más conocida como «glue», es famosa por su alta resistencia al agua y su rendimiento. Según el modelo, puedes ensamblar diferentes tipos de materiales, desde el caucho hasta los metales, pasando por el vidrio.
Las colas cianoacrilatos ofrecidas por Kleiberit o Bostik son apreciadas por su rendimiento. Sus modelos se adaptan a casi todos los materiales, incluyendo caucho, papel grueso, metal, cerámica, plástico y madera, y compiten con otros tipos de colas: cola para madera, cola de neopreno y cola epoxi, por ejemplo. Con el avance de la ciencia y las nuevas tecnologías, la cola cianoacrilato evoluciona y ahora es capaz de pegar en cuestión de segundos. Por ejemplo, solo toma 10 segundos ensamblar dos objetos de caucho y 15 segundos para los plásticos. Para reparar eficazmente, la glue necesita la humedad contenida en la atmósfera. Además, la temperatura ambiente debe ser superior a 5°C durante la aplicación. Gracias a su consistencia líquida, se infiltra fácilmente en materiales porosos. Para ser más discreta, la glue es generalmente transparente.