La utilidad del cilindro hidráulico es similar a la del patín. La única diferencia radica en que este extremo para muebles es ajustable y permite ajustar la altura del mobiliario a tu gusto. Existen diferentes tipos, correspondientes a la altura deseada, a la forma del objeto y las patas del mueble, así como a la regularidad del suelo para el cual está destinado.
Aparte de la función ajustable, los mismos beneficios que los patines caracterizan a los cilindros: evitan fricciones y rayones en los revestimientos (azulejos, parquet, etc.). Ventajas notables que los hacen necesarios en la vida cotidiana. Para identificar el tipo que mejor responda a tus necesidades, primero hay que saber que la longitud de la varilla define la altura máxima a la cual se puede ajustar el mueble. Para ello, basta con ajustar la elevación atornillando a voluntad. Sin embargo, durante la instalación, se recomienda perforar un agujero ligeramente (unos milímetros) más ancho que el diámetro del accesorio. Luego, ten en cuenta que existen algunos modelos que pueden adaptarse a cualquier tipo de superficie, incluso las más irregulares. Este tipo (denominado con rótulas) es capaz de amoldarse a la forma del suelo asegurando una función de estabilización y nivelación del mobiliario. Con sus bolas con cilindro hidráulico, estos accesorios pueden efectivamente girar ligeramente para adaptarse a revestimientos que no son ni planos, ni lisos. Finalmente, cabe señalar que para utilizar esta herramienta adicional, debe asociarse con una tuerca de golpe o de fileteado con la misma referencia. Estos instrumentos se suministran generalmente con el producto, de lo contrario, se mencionan indicaciones en el producto (fileteado M8, M10, etc.).