¿Tienes ganas de iniciarte en la mampostería? Inevitablemente necesitarás una llana de calidad. ¡ManoMano, que ofrece marcas como REVEX o MOB OUTILLAGE, está aquí para ayudarte! La llana es la herramienta por excelencia del albañil. Con la ayuda de una artesa y una llana, permite proyectar y alisar el mortero, el yeso, el cemento...
¡Descubre todas nuestras llanas económicas!
La llana: una herramienta esencial que debes conocer bien...
Cada llana está compuesta de diferentes elementos que transmiten propiedades muy particulares al producto.
Primero: la hoja. La materia y el grosor de la hoja son importantes. Las hojas de acero o inox aseguran una solidez a toda prueba. Una hoja con grosor decreciente ofrece una flexibilidad progresiva de la llana, al igual que una hoja laminada proporciona una gran flexibilidad en su uso. Finalmente, las hojas afiladas en los bordes aseguran acabados lisos y regulares e incluso, para las hojas más resistentes, pueden romper la junta de los ladrillos.
La espiga es la pieza de metal que une la hoja de la llana a su mango. La calidad del metal en el que está forjada así como su grosor determinan la robustez de la llana. Se preferirán las espigas pasantes (que atraviesan el mango) remachadas en la punta que permiten golpear el mango - para ajustar la junta de pequeños mampuestos y ladrillos - sin deteriorarlo.
La virola es la pieza que fija la espiga al mango. Cuanto más larga es, mejor es la fijación y la resistencia del mango.
El zapata designa el extremo del mango. Es preferible un zapata reforzado.
El zócalo es la parte metálica que asegura la unión de la espiga al mango. La resistencia al uso intensivo de la llana se refuerza cuando ésta es solidaria (hecha de la misma pieza de metal) a la hoja.
El mango puede estar hecho de madera barnizada, material confortable que evita abrasiones, de PVC, material muy fácil de mantener e irrompible, o incluso de plástico bimaterial, material resistente y agradable de usar.
¡Para diferentes males, diferentes remedios!
Existen una multitud de llanas que responden a diversas necesidades: mampostería, enlucido, alisado... pero no te preocupes, ManoMano te lo explicará todo:
La llana más clásica es la llana de punta redonda y base plana. También llamada llana redonda o llana del albañil, se utiliza para proyectar mortero, alisar, montar ladrillos o bloques de yeso.
La llana de punta cuadrada, también conocida como llana del yesero, también es bastante versátil y permite montar ladrillos y bloques, hacer cola, yeso. Su extremo cuadrado le permite raspar eficazmente el fondo de la artesa.
Estas dos primeras llanas se llaman "llanas italianas".
La llana triangular es particularmente eficaz en zonas difíciles de trabajar, como los ángulos o superficies reducidas. Permite un buen trabajo de acabado y también se utiliza para juntas.
La llana de ángulo, cuya hoja está curvada en "V", se utiliza para aplicar mortero en los ángulos interiores.
La llana para ladrillos, cuyos ángulos son todos redondeados y los bordes biselados, se utiliza para montar ladrillos y seccionarlos.
La llana lengua de gato es estrecha, con base y punta redondeadas. Muy flexible, está diseñada para los acabados (especialmente de yeso) o para realizar las juntas de ladrillos o bloques.
La llana de junta, también llamada hierro de junta, es muy fina. Permite realizar varios tipos de juntas.
Finalmente, la llana berthelet o llana dentada, es una llana que se asemeja a una llana estrecha con un lado liso y un lado dentado. El lado dentado permite raspar el yeso o aplicar cola antes de colocar azulejos mientras que el lado liso permite aplanar el yeso y las juntas para los acabados.
Ahora, conoces todo sobre las llanas... ¡o casi! ¿Lo sabías?:
La llana fue inventada a principios del siglo XV por un albañil llamado Clément Arrieux y casi no ha cambiado desde entonces, salvo que las llanas actuales son de inox.
La masonería atribuye un valor espiritual muy fuerte a la llana. El mango en forma de rayo simboliza la chispa celestial que traduce la voluntad actuante del espíritu. La hoja en forma de triángulo representa la alianza entre la fuerza, la belleza y la sabiduría; tres virtudes hacia las que tiende el trabajo del albañil. El mortero, dispensado por la llana, simboliza el vínculo que une a los hombres entre sí.
¡Entre conocimientos técnicos y elevación espiritual, ahora estás más que listo para empezar tus trabajos de mampostería!