Muchos aparatos de jardinería y bricolaje están equipados con un motor térmico. Los motores defectuosos pueden reemplazarse para evitar la compra de un equipo nuevo. Hay motores de gasolina de 2 o 4 tiempos y motores diesel de 4 tiempos.
Los motores térmicos disponibles se adaptan a distintos equipos de jardinería y bricolaje:
- los cortacéspedes tienen una potencia de entre 3,5 y más de 10 CV, según el ancho de la plataforma de corte;
- las trituradoras de vegetales térmicas tienen una potencia de entre 4,5 y 9 CV;
- para un ahoyador, se requiere una potencia de 3 a 4,5 CV;
- los cortasetos están equipados en su mayoría con un motor de 2 tiempos, de 0,4 a 1,4 CV;
- las desbrozadoras remolcables requieren una potencia de 3 a 6,5 CV, frente al rango de 8 a 20 CV de las versiones con conductor;
- la potencia de los grupos electrógenos varía de 1,5 a 6 kW para los modelos de gasolina, pero en las unidades diesel puede alcanzar los miles de kW;
- la potencia de una motosierra depende de su cilindrada.
Los motores térmicos más comunes son los de gasolina:
- los motores de 2 tiempos funcionan con una mezcla de gasolina y aceite;
- los motores de 4 tiempos están equipados con un cárter de aceite;
- se ponen en marcha fácil y cómodamente gracias a un sistema o un motor de arranque;
- su autonomía depende del tamaño del depósito y de lo que consumen;
- su mantenimiento periódico consiste en una comprobación del nivel de aceite, las bujías y el filtro de aire.
Algunos equipos están equipados con un motor diésel:
- este tipo de motor funciona con diésel;
- las máquinas con diésel están indicadas para uso frecuente o profesional;
- son ruidosos, pero muy potentes;
- los grandes equipos, como los generadores y las motobombas diésel, están equipados con un sistema de arranque eléctrico;
- llevan ruedas para moverlos con facilidad;
- el usuario deberá comprobar periódicamente el nivel de aceite, el arranque, las bujías y los inyectores.
Por lo tanto, el motor de combustión elegido debe adaptarse al equipo en el que se va a montar. Sea cual sea su comburente, y además de su tipo (2 o 4 tiempos), estas son las principales características que hay que considerar:
- La cilindrada, calculada en cm3;
- la velocidad de rotación, a saber, el número de revoluciones por minuto (rpm);
- la potencia en kW o HP;
- el consumo;
- el peso y las dimensiones;
- el sistema de fijación, las distancias entre centros;
- su tipo de arranque.