Tubo poroso, tubo micro perforado, tubo de goteo… Te ofrecemos muchas soluciones para tu riego por micro-irrigación. El riego por goteo es fácil de instalar y te permitirá cuidar tus plantas por menos dinero. ¿No sabes qué producto comprar? ¡ManoMano te explica todo en esta página!
El riego por micro-irrigación es el sistema de riego más sencillo de instalar. Solo necesitas dejar que un tubo adecuado serpentee sobre el suelo, directamente a los pies de tus plantas. Una vez conectado a un grifo, el agua se acumulará en el tubo taponado en un extremo. Luego se evacuará a través de la membrana del tubo. Estos tubos están diseñados para funcionar a baja presión para que el agua se infiltre lentamente en el suelo y asegure un riego constante.
Los tubos porosos están hechos de una membrana permeable que dejará que el agua se filtre a un caudal más o menos importante según la presión, por lo que fluirá directamente sobre la tierra. Los expertos en jardinería de ManoMano te aconsejan este tipo de producto para regar un seto, una huerta o plantas sembradas en línea. Los tubos porosos suelen ser negros y, si se instalan correctamente, son discretos y aseguran un riego de calidad. Estos productos están diseñados para permanecer en el exterior durante mucho tiempo y requieren muy poco mantenimiento. Algunos de nuestros modelos se pueden utilizar en la superficie o enterrados. Si decides instalarlo bajo tierra, bastarán unas zanjas poco profundas. El agua alimentará entonces la planta directamente en la raíz y la irrigación será así optimizada.
Los tubos de goteo están cubiertos de numerosos agujeros pequeños a intervalos regulares que dejarán caer el agua poco a poco. Finalmente, los tubos micro-perforados funcionan de la misma manera, pero aseguran un efecto de "agua de lluvia" gracias a la pequeñez de sus agujeros. Estos tipos de tubos son más adecuados para el riego de un césped. Para mantener tu tubo, solo necesitas enrollarlo adecuadamente o colocarlo en un carrete para poder guardarlo a salvo de las inclemencias del tiempo.
Gracias al riego por micro-irrigación, el agua no agrede la planta como lo haría un simple riego con manguera. Esto limita los riesgos de quemaduras así como la exposición a enfermedades. Además, los tubos porosos solo riegan la planta y no las malas hierbas que la rodean. Si lo deseas, puedes automatizar el riego mediante un programador que activará el flujo de agua en el momento que elijas.