Las lámparas de suelo son ideales para darle un toque estético a los espacios exteriores cuando anochece. Por lo general, se instalan en la terraza y bajo los toldos, para que puedas disfrutar de una agradable cena al fresco. Sin embargo, además de su función decorativa, la seguridad y la comodidad siguen siendo los factores que más determinan su presencia en exteriores.
- Estas luces son sumamente útiles para guiar a los huéspedes en las veladas veraniegas. Las lámparas de suelo deben colocarse a lo largo de los caminos que conducen a la puerta principal o próximas a los accesos al jardín.
- Las lámparas de mesa refuerzan la seguridad. De hecho, gracias a la luz que emiten, disuaden a los posibles intrusos de acercarse ante el riesgo de ser descubiertos.
- Las lámparas también se colocan en estanques o superifices de agua para alertar a los transeúntes y evitar accidentes.
Nota: al tener un mero fin decorativo, algunos modelos de luminarias para exteriores no son obligatorios. Este es el caso de la iluminación exterior instalada para resaltar un árbol, arbusto o el césped.
Antiguamente, había que estudiar la ubicación de las luminarias según la fuente de alimentación. Este problema queda resuelto con las luminarias LED independientes. Este tipo de iluminación no está conectada a ningún cable. También se puede emitir en varios colores. Algunas pueden incluso controlarse a distancia con un mando.
Además del diseño y la funcionalidad, la seguridad es otro criterio que no se debe descuidar a la hora de elegir una lámpara de suelo. Además, es necesario cumplir con varias normas.
- Por ejemplo la luminaria debe llevar la etiqueta CE;
- El índice de protección (IP) también debe incluirse, y deberá ser de al menos 23 para la iluminación exterior.
Sin embargo, lo ideal sigue siendo un IP 65. Así, se consigue optimizar la seguridad de las instalaciones en caso de exposición al agua o al polvo.