El monomando de lavabo es una alternativa al mezclador para gestionar el flujo de agua caliente y fría. Simple o por infrarrojos, es práctico y aporta modernidad al equipamiento del baño.
El monomando de lavabo tiene ciertas ventajas:
- Es fácil de manejar, ya que una sola palanca permite ajustar la temperatura (de izquierda a derecha) y el caudal de agua (de arriba a abajo), a diferencia del grifo mezclador, que tiene dos mandos (uno para el agua fría y otro para el agua caliente);
- un sistema antiquemaduras (anillo) para limitar la temperatura en algunos modelos con el fin de evitar accidentes, especialmente al usarlo niños y ancianos;
- un limitador de caudal reduce el caudal en un 50 % para ahorrar en la factura, pero si es necesario, el caudal vuelve a la normalidad simplemente pulsando un botón específico;
- el sistema de infrarrojos impide la manipulación de la palanca (la temperatura se ajusta en el momento de la instalación).
Este equipo de cuarto de baño puede colocarse directamente en el lavabo o en el mueble bajo la pila. Su sistema de fijación se compone de varios elementos:
- Una varilla roscada;
- una arandela de media luna;
- una junta;
- una tuerca.
Se deben considerar diferentes aspectos al elegir e instalar el grifo del lavabo:
- Su altura debe permitir lavarse las manos cómodamente;
- un modelo de grifo alto proporciona al usuario el espacio necesario para pasar las manos con facilidad, mientras que una versión de grifo bajo es discreta y deja espacio en la parte superior;
- basta con un solo orificio en el lavabo o mueble bajo la pila para instalarlo;
- el orificio de la boquilla y del desagüe del lavabo deben estar alineados para evitar salpicaduras de agua.
Así pues, el monomando de lavabo es práctico y decorativo, pero el modelo elegido debe tener una boquilla a la altura y profundidad adecuadas para proporcionar un máximo confort.
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