Además de su aspecto decorativo, el foco empotrable exterior puede servir para indicar el camino cuando se instala en una escalera o en una pared adyacente a un camino. También puede iluminar una terraza o la fachada de una puerta al estar empotrado en el techo.
Aparte del diseño que difiere de un foco a otro, el material de fabricación y las características técnicas son elementos determinantes en la elección del luminario exterior adecuado para cada necesidad.
En cuanto a los materiales, los focos exteriores empotrables en las paredes y techos pueden estar diseñados:
- en aluminio, que es a la vez ligero, sólido y con diseño;
- en policarbonato o plástico por su apariencia moderna;
- en vidrio templado para una mayor solidez;
- en acero inoxidable para evitar la oxidación.
En cuanto a sus características, se distinguen por:
- su temperatura de color que varía de 1 100 K para una luz cuyo color tiende al rojo a 8 000 K para una luz que tiende al azul;
- su intensidad luminosa que varía de 130 a 2 400 lúmenes;
- su potencia que va de 10 a 100 W, lo que determina su consumo eléctrico;
- su tensión en Voltios (V) de 12 a 240 V.
Para realizar la instalación de un foco exterior empotrable en una pared o techo, se requieren sólidos conocimientos en el ámbito del bricolaje y también en la instalación eléctrica. Además de la realización de ranuras, taponado y acabado, es necesario crear circuitos eléctricos.
En cuanto a la alimentación en electricidad de una iluminación exterior, se recomienda proteger la instalación desde el cuadro. A tal efecto, es necesario instalar un disyuntor diferencial de 30 mA en la base del nuevo circuito. Este aparato será el punto de partida de las líneas dedicadas a la iluminación exterior. Estas últimas están protegidas cada una por un disyuntor de 10 A sin olvidar la toma de tierra.
Así, la instalación de focos empotrables exteriores en las paredes y techos responde a necesidades tanto funcionales como estéticas para resaltar la arquitectura o el jardín.