Las escaleras de tijera facilitan el trabajo en altura, tanto para profesionales como para particulares. Las alturas son variadas para adaptarse a todas las necesidades
Todas las escaleras de tijera disponibles presentan unas características comunes:
- tienen de 3 a 10 peldaños;
- las versiones con menos de 4 peldaños se denominan taburetes;
- son plegables para facilitar su almacenamiento;
- la plataforma de trabajo en la parte superior permite al usuario trabajar de pie con seguridad.
Los modelos básicos o domésticos son reconocibles por estas características:
- son ligeros para que desplazarlos por la casa sea fácil;
- pueden ser de aluminio o acero;
- están equipados con peldaños estrechos (8 cm de profundidad) remachados;
- suelen estár equipados con patines antideslizantes;
- son aptos para trabajos ocasionales, como la instalación de cortinas, el cambio de bombillas o la limpieza de la parte superior de los muebles.
Las escaleras de tijera para bricolaje se diferencian de las escaleras domésticas en algunos aspectos:
- su estructura de aluminio las hace muy ligeras;
- son lo suficientemente robustas como para soportar cargas horizontales;
- un sistema de cierre optimiza la seguridad del aficionado al bricolaje;
- pueden estar equipadas con un accesorio portaherramientas;
- están equipadas con patines antideslizantes;
- son adecuadas para trabajos de bricolaje como pintar o taladrar una pared.
Las escaleras de tijera para uso intensivo o profesional presentan unas características especiales:
- patines antideslizantes de gran tamaño;
- peldaños y montantes reforzados;
- peldaños más anchos (12 cm);
- barras estabilizadoras en ambos lados;
- ruedas para plataformas rodantes.
Existen modelos especiales disponibles para usos específicos:
- los modelos aislados están indicados para trabajos en instalaciones eléctricas;
- los modelos de madera se pueden encontrar en las bibliotecas;
- la versión de doble compás permite que dos personas trabajen cada una de forma independiente.
La elección de una escalera de tijera depende en gran medida del uso futuro que se le vaya a dar. Sea cual sea el modelo seleccionado, debe cumplir con las normas EN 131.