La soldadura por arco se refiere a un método genérico de soldadura que utiliza el arco eléctrico para elevar la temperatura de los metales a ensamblar hasta el punto de fusión. En este caso, se trata sobre todo de un régimen particular del puesto de soldadura. Cabe señalar que durante esta operación, el electrodo se funde con las piezas a soldar, lo cual no ocurre en el caso de la soldadura.
En esta técnica, el puesto de soldadura entrega una corriente (alterna o continua); la pieza a ensamblar está conectada a un polo mientras que en el segundo, un electrodo transporta la electricidad. El soldador maneja posteriormente el portaelectrodos para hacerlo rozar la superficie de los trozos a unir. La resistividad de los metales recorridos por la tensión crea entonces un calentamiento hasta la temperatura requerida para unir los metales y el electrodo fusible. Se determina el diámetro y la longitud de esta herramienta por la dimensión de su alma (la parte central). Al fundirse bajo el arco eléctrico, el recubrimiento participa en la formación de una escoria protectora sobre el cordón de soldadura. Esta escoria asegura la protección contra el oxígeno del aire ambiente durante el enfriamiento del baño de fusión. Una vez superada esta etapa, se retirará esta capa con la ayuda de un martillo para picar. Finalmente, entre las diferentes categorías de electrodos de soldadura por arco, se pueden mencionar en particular los de fundición-níquel puro de la marca SELECTARC. Este tipo de objeto posee generalmente un revestimiento de grafito básico que proporciona un depósito en níquel puro. Además, el uso de esta herramienta permite reducir el riesgo de grietas en el metal base, haciéndolo así práctico para la reparación de bloques de motores entre otros.