Hace mucho tiempo que dejamos de ignorar lo que nuestros muros, suelos o tuberías podían ocultar. Hoy en día, con la amplia gama de detectores de materiales a pilas disponible, no hay necesidad de adivinar. De hecho, existe una gran variedad de dispositivos que pueden detectar materiales enterrados, ya sea metal, cableado o, a veces, lo que está confinado dentro de las tuberías.
El más clásico sigue siendo el detector de metales con discriminación de audio. Hoy en día, este dispositivo se ha vuelto aún más sensible y ligero, además de contar con discriminación audible de 3 tonos. Con este detector, la sensibilidad puede alcanzar los 16 cm para una moneda de 25 mm de diámetro, por ejemplo. Para otros objetos, también existen los detectores multifunción que pueden detectar estructuras de madera, metal y cables con corriente (230 V) hasta una profundidad de 20 mm. El detector de materiales multifunción Stanley además posee indicadores intermitentes y audibles, así como una pantalla de cristal líquido. Para mostrar lo que está oculto, la tecnología proporciona la solución definitiva con cámaras de sonda como la cámara de inspección Velleman. Esta sonda se desliza por todas partes sin dificultad y permite descubrir los problemas inaccesibles en el corazón de cavidades o en las entrañas de las tuberías.