La pistola térmica se utiliza para decapar barnices y pinturas. También permite descongelar, pega y despegar tuberías. A este aparato a veces se le llama pistola de calor. Disponible en versión eléctrica y a gas, puede generar aire caliente de hasta 600 °C.
Una pistola térmica está diseñada para decapar el barniz o la pintura de distintos soportes como paredes, persianas o cualquier otra superficie antes de lijar. Debido a la temperatura del aire generado, este aparato también se puede utilizar para:
- Calentar tubos congelados (utilizando una boquilla curvada reflectante);
- calentar piezas de madera antes de pegarlas;
- desbloquear tornillos atascados;
- realizar operaciones de termosoldadura;
- secado de enlucidos;
- desoldar circuitos impresos o piezas que se desprenden bajo el efecto del calor (a menudo, hace falta una boquilla de reducción para este tipo de trabajo);
- dar forma a materiales termoformables (p. ej. tejados alquitranados).
Este aparato puede funcionar con electricidad o gas. Cada una de estas tecnologías tiene sus ventajas e inconvenientes:
- La versión eléctrica más popular se conecta directamente a una toma de corriente, pero precisa un cable prolongador para ampliar su rango de acción;
- los modelos de gas no dependen de la corriente de red y utilizan un cartucho de tipo C206. No tienen cable y, por tanto, son fáciles de manejar; siguen usándose relativamente poco debido a los riesgos asociados con el gas.
La parte mecánica de una pistola térmica es bastante simple. Por consiguiente, a la hora de comprar, es mejor mirar:
- Su potencia, expresada en vatios (W), que define la temperatura máxima alcanzada por el aire caliente generado por el dispositivo y que indica la velocidad de actuación sobre la superficie que se vaya a decapar (a menudo entre 1500 W y 2300 W, a veces más);
- su caudal de aire caliente, expresado en litros por minuto (l/min), que indica la velocidad a la que el calor producido por el aparato llega a la superficie que se va a tratar;
- la regulación de la temperatura, necesaria en caso de darle diversos usos a la máquina (plegado, soldadura, aplicación sobre un material termorreactivo, etc.). En la mayoría de los casos, el dispositivo tiene 3 posiciones de ajuste (50, 400 y 600 °C). Algunos modelos están equipados con una pantalla de cristal líquido.
Al comprar una pistola térmica, hay que tener muy presente su caudal de aire caliente, potencia y sistema de regulación. También es importante tener en cuenta su manejabilidad (agarre, facilidad de uso, peso, ergonomía, etc.).
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