Entre los diferentes modelos existentes, no siempre es fácil encontrar la cuerda más adecuada para nuestras necesidades. Dependiendo del uso previsto, el futuro usuario puede, por ejemplo, preferir determinadas características. También es posible buscar el equilibrio adecuado entre naturaleza funcional y estética.
En general, una cuerda se caracteriza por:
- Su material de fabricación (polipropileno, cáñamo, poliamida, algodón, etc.);
- su diámetro, expresado a menudo en mm;
- su embalaje, se vende por metro o por rollos de 10 a 200 m;
- su textura, ligada a su técnica de trenzado (por ejemplo, hay cuerdas sintéticas con textura de cáñamo);
- su campo de aplicación. Muchos modelos están especialmente diseñados para obras, manipulación, deportes náuticos, embarcaciones, albañilería, alpinistas y espeleólogos, etc.
Estos elementos pueden estar hechos de distintos materiales, como poliéster, poliamida o fibras vegetales como el cáñamo. El polipropileno, fácil de usar:
- Tiene una excelente relación calidad/precio;
- es práctico en tierra y mar;
- flota, porque el material es hidrófobo y muy ligero, de ahí su omnipresencia en la navegación;
- es insensible a grasas y suciedades de este tipo, manteniendo el cordaje limpio y sin necesidad de mantenimiento especial;
- tiene una resistencia proporcional al número de hebras o hilos.
Un cordaje de poliamida:
- Es flexible y muy fuerte;
- presenta una gran resistencia a la abrasión y a la fricción mecánica;
- tiene un umbral de rotura particularmente alto en lo que se refiere a deformación por tracción;
- es más resistente al calor que el poliéster y, por lo tanto, es adecuado para camping, persianas, deportes acuáticos y arrancadores de cortacéspedes.
Las cuerdas de cáñamo se distinguen por:
- Su estética atemporal;
- su robustez (los modelos de poleas pueden soportar hasta 2,5 T), así como su alta resistencia a la tracción y al rozamiento;
- su peso. Al pesar más que las de polipropileno o nylon, a veces puede costar manejarlas y, por tanto, no se recomiendan para pequeñas obras de construcción ni trabajos domésticos. Además, se hacen aún más pesadas en contacto con el agua o la humedad.
Para elegir bien una cuerda, es esencial prever su utilidad y el entorno al que se enfrentará. Por consiguiente, el comprador debe analizar las diferentes tensiones que sufrirá el material (humedad, rozamiento, cargas pesadas, etc.) antes de tomar una decisión.
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