Una correa para gatos es útil para evitar que el animal se escape durante un paseo al aire libre. En nylon o cuero, retráctil o no, este accesorio existe en diferentes estilos para adaptarse a todos los gustos y necesidades.
Hay muchas razones para comprar una correa de gato:
- Este accesorio es útil durante un paseo al aire libre, ya que puede ser estresante para un gato que esté acostumbrado a vivir en un apartamento;
- un pequeño paseo permite al gato hacer ejercicio físico y perder peso;
- permite limitar los movimientos del animal para evitar que huya o para protegerlo de otros peligros;
- este accesorio también es útil durante las pausas de un largo viaje en un medio de transporte;
- algunos modelos sirven como alternativa a la jaula cuando se viaja en coche.
Los modelos existentes están fabricados en diferentes materiales.
- Las correas de nylon se caracterizan por su resistencia y ligereza, y los hay en varias longitudes y colores. Algunos modelos disponen de un collar o arnés a juego;
- las correas de cordón, a menudo en combinación con un carrete, son bastante fuertes;
- los modelos de cuero no son muy frecuentes hoy en día.
Hay correas en diferentes longitudes para adaptarse a todos los usos:
- Los modelos con una longitud entre 1,5 m y 2 m facilitan el control de los movimientos del animal y, por lo tanto, son adecuados para los paseos al aire libre;
- los modelos más cortos que se enganchan en un arnés son muy útiles para cuando se viaja en coche;
- los modelos de 5 a 10 m de largo dan al animal una gran libertad de movimiento y son adecuados para paseos en grandes espacios;
- las versiones retráctiles son muy versátiles.
Algunos consejos útiles para pasear con correa:
- Es recomendable que el animal esté acostumbrado a llevar collar o arnés desde una edad temprana;
- antes de comenzar con el adiestramiento, es aconsejable acostumbrar al gatito a los cambios de entorno llevándolo a casa de un familiar o amigo de vez en cuando;
- jugar con él (y darle recompensas) es una buena manera de enseñarle a no deshacerse de su collar o arnés;
- una vez que el gato se haya acostumbrado a la correa, ya se puede empezar a caminar con él por el jardín;
- al salir al exterior, el propietario debe tener siempre a mano un transportín para proteger al animal de los posibles peligros.
Si bien no es común pasear a un gato con correa, esta actividad puede unir al animal con su dueño y convertirse en una agradable rutina. Sin embargo, es recomendable no pasear por las calles por razones de seguridad.