El buzón es esencial para recibir correo, cartas, paquetes y demás. Puede ser de acero, hierro fundido o acero inoxidable y debe estar homologado por Correos.
Estas son algunas características de un buzón:
- Desde 1979, se han estandarizado con unas dimensiones mínimas de 26 x 26 x 34 cm para el cuerpo, 23,5 x 2,4 cm para la abertura por donde se echan las cartas y 10 x 2,4 cm para el lugar donde va el nombre del titular;
Los buzones existentes difieren tanto en material como en características.
- Se recomiendan los modelos de acero inoxidable para casas ubicadas cerca de la costa, en montañas o en regiones lluviosas. A modo de mantenimiento regular, debe ponerse lubricante en la cerradura de vez en cuando para protegerla contra la oxidación;
- los modelos de acero lacado son los más comunes. Tienen una vida útil de al menos 7 años, pero pueden tratarse contra la corrosión para que duren más tiempo;
- Los modelos de aluminio son resistentes a la intemperie y a la corrosión;
- los modelos de hierro fundido se montan a menudo sobre patas. Son a la vez decorativos y funcionales.
Algunas versiones están destinadas a usos específicos.
- Los modelos con dos puertas (una delantera y otra trasera) se pueden montar directamente en la puerta de entrada o empotrarse en una pared. Esto permite al usuario acceder a su correo sin salir de casa;
- en el caso de barrios problemáticos, se recomiendan modelos con dispositivos para evitar que los arranquen. También son adecuados para personas que reciban paquetes valiosos con frecuencia.
Así pues, el buzón elegido debe cumplir los criterios establecidos por Correos. En caso de pérdida de la llave, es posible sustituir la cerradura y no la caja.