Para asegurar su propiedad tanto de día como de noche, una barrera infrarroja resulta muy útil. Se activa una alarma si los ladrones ingresan en su jardín, piscina o camino de entrada. Ofrece una excelente relación seguridad/inversión. No requiere mantenimiento y es fácil de instalar; puede montar su barrera infrarroja en una pared o en un poste en un abrir y cerrar de ojos.
Existen dos tipos de barreras infrarrojas: la barrera infrarroja con cable y la barrera infrarroja solar. La barrera infrarroja está compuesta por dos bornes: uno emisor y otro receptor. Según el modelo, con cable o solar, uno de los bornes está conectado a la central de alarma para activar esta última en caso de infracción. Esta emisión se hace ya sea por ondas de radio o por cable. Al elegir barreras infrarrojas, debe tener en cuenta varios parámetros, incluida la distancia y la alimentación. Algunos modelos pueden emitir hasta a cien metros. Los modelos alimentados por paneles fotovoltaicos son más recomendables en áreas soleadas. Diseñada para uso exterior, la barrera infrarroja resiste las variaciones climáticas (una temperatura de -25° a +60°C según el modelo).